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  • La embajada argentina en Guatemala

    2019-06-10

    La embajada argentina en Guatemala consideraba que, 5 alpha reductase diferencia de El Salvador, el ejército guatemalteco y las fuerzas armadas en general mantenían una cohesión firme contra el comunismo. Esta certeza calmaba más las ansiedades que las cordiales relaciones mantenidas con el anticomunista Mario Sandoval Alarcón. Mario Sandoval Alarcón, condecorado en 1975 con la Orden del Libertador San Martín en Gran Cruz y recibido por Jorge Videla en 1977, pidió volver a entrevistarse con el mismo en junio de 1980 y a pronunciar conferencias sobre anticomunismo en el país. Visitó nuevamente Argentina cuando Buenos Aires fue sede del IV Congreso de la Confederación Anticomunista Latinoamericana (caL) en septiembre del mismo año. En las reuniones vinculadas a la caL se gestionó la realización de la Primera Reunión de Inteligencia Nacional en Santiago de Chile a fines de 1975 en la que se formalizó la Operación Cóndor. El IV Congreso, junto con el III que se realizó en 1977 en Asunción (Paraguay) constituyeron dos reuniones identificadas claramente con la Operación Cóndor, si bien la segunda viró hacia América Central. La Confederación Anticomunista Latinoamericana fue creada el 28 de agosto de 1972 en Guadalajara, México. Es muy probable que una delegación guatemalteca haya tenido participación ahí, así como lo hizo, junto a Paraguay, México, Brasil, Chile y El Salvador, en el II Congreso Secreto de la caL, organizado en Asunción entre el 28 de mayo y el 1° de junio de 1973 Sabemos que Guatemala, a través del mLn, formaba parte del Consejo Coordinador de la caL al menos desde 1974 y que desde la Secretaría General de la caL se solicitó a todos sus miembros que enviasen mensajes de congratulación a Mario Sandoval Alarcón cuando éste fue elegido como vicepresidente de Guatemala. Seguramente en el III Congreso de la caL hubo presencia guatemalteca. En la apertura, el secretario general Rafael Rodríguez sostuvo que, a diferencia de los demás continentes, en América Latina el comunismo había retrocedido, lo que probaba la fortaleza de “nuestras defensas y de nuestras reservas si se emplean a fondo. Muerden el polvo los rojos en Brasil, en Uruguay, en Argentina, en Chile, en Paraguay, en Nicaragua, en El Salvador y en Guatemala”. Y así como recordó a telophase Carlos Castillo Armas como uno de los líderes que se fueron, saludó enérgicamente a Eugenio Kjell Laugerud García, entre Pinochet, Geisel, Somoza y Stroessner. La comisión plenaria del III Congreso ya había decidido apoyar a “los gobiernos de Argentina, Brasil, El Salvador, Guatemala y Uruguay por su actitud respecto a la administración Carter” y “a los gobiernos que mantienen una política nacionalista y anticomunista”. Entre el 23 y 27 de abril de 1979, también en Asunción, se celebró el XII Congreso de la Liga Mundial Anticomunista. En el mismo, la delegación guatemalteca representada por el mLn, también asistió y propuso en su ponencia “la implementación de una cruzada mundial para recuperar los valores perdidos y buscar el trabajo coordinado, a través de la cooperación moral, económica y física de las fuerzas democrático-representativas, con vistas a constituir la prImera InternacIonaL antIcomunIsta”. Para el IV Congreso de la caL se recibieron mensajes de adhesión de los presidentes argentino, paraguayo, boliviano y del comandante en jefe del ejército uruguayo. Las 20 delegaciones que asistieron condenaron duramente la política estadounidense de derechos humanos, y su presidente, el jefe del Estado Mayor del Ejército argentino Carlos Suárez Mason, conminó a dar soluciones prácticas y acciones concretas. En conferencia de prensa, Rafael Rodríguez informó que se habían presentado sesenta ponencias que abarcaron dos tópicos: “la agresión soviética en América Central y el Caribe” y “la actuación de algunos gobiernos de América Latina y otras organizaciones internacionales como cómplices de esa agresión”. También, que “se adoptaron acuerdos que se traducirán en medidas de trabajo para contrarrestar esa ofensiva”. Según la prensa, fue un evento “que podría anteceder a algún organismo de integración política del bloque que de hecho han constituido los regímenes de facto del Cono Sur”.