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  • Los movimientos que propiciaron los cosmopolitismos de Sur y

    2019-05-13

    Los movimientos que propiciaron los cosmopolitismos de Sur y Orígenes fueron distintos: en el primer caso, se quería innovar mediante la importación, en el segundo, se buscó importar para legitimar una apuesta poética propia. La diferencia en los sentidos de estos movimientos de selección editorial fue explicada por Nancy Calomarde en El diálogo oblicuo. Esta crítica apeló Sapitinib dos imágenes para ilustrar la dirección de cada tipo de movimiento: el río y el mar. Según ella, en Sur ocurrió un movimiento fluvial, por el paso del mundo a través de sus páginas, por el modo como se atrajo y se llevó al resto de Latinoamérica una colección universalista. En contraste, Calomarde explica que alrededor de Orígenes se generó un movimiento marítimo, por la búsqueda en las raíces profundas, por el gesto de las olas que se extienden sobre las playas y atraen hacia el interior todo lo que encuentran para después procesar esos materiales y volver a arrojarlos, transformados, a otras orillas. Los dos movimientos que se dieron entre 1955 y 1956 de manera simultánea, a un lado y otro del continente, pusieron en circulación una colección muy diversa de textos y autores entre los letrados latinoamericanos. Sur se distribuyó casi por todo el mundo, llevando textos de Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, entre otros. Tuvo un gran éxito gracias al impulso de la industria editorial argentina, y a las buenas relaciones dentro y fuera de Latinoamérica de Victoria Ocampo. Orígenes cada vez fue ocupando un lugar más destacado en las disputas propias del canon literario cubano y éstas, desde la Revolución de 1959, tuvieron implicaciones políticas e ideológicas no sólo en la intelectualidad habanera o del resto de la Isla, sino en toda Latinoamérica. Los participantes en los procesos de fundación y consolidación de los proyectos también contribuyeron a su importancia, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo, Cintio Vitier, Eliseo Diego, Fina García Ma- rruz, sin olvidar a Lezama Lima; todos ellos son autores faro de la literatura latinoamericana, y de una u otra forma estos destacados personajes favorecieron la recepción, o universalización, de los medios editoriales en las generaciones futuras. De esta manera, las dos revistas lograron colocar su recorte universalista en los anaqueles de la Historia Literaria Latinoamericana Es muy común encontrarlas citadas a haploid manera de paradigma de un tipo de política cultural modernizante o como forma de legitimación de otros proyectos que tuvieron menor eco continental.
    Desde finales de los años cuarenta y especialmente a mediados de los cincuenta, las críticas a los modelos culturales tradicionales se popularizaron y proyectos editoriales que hasta ese momento habían ocupado un lugar central fueron desplazados. Las fuerzas de tensión entre lo local y lo universal se movieron y ampliaron. Una de las propuestas de intervención que surgieron mediando la década del cincuenta y que contribuyeron a la torsión de los paradigmas fue Ciclón, revista de tono iconoclasta, editada en La Habana entre 1955 y 1959, que se nutrió de colaboraciones enviadas desde Buenos Aires. Otra apuesta de intervención pública que vio la luz por esos años fue Mito, revista bogotana de la que se imprimieron 62 números entre 1955 y 1962. En el conjunto latinoamericano, las políticas de estas dos publicaciones se pueden catalogar como cosmopolitas, pues pensaron los intercambios culturales desde una idea más horizontal, confiando en la posibilidad de que enriquecieran la cultura propia, y sus políticas de importación y exportación de colaboraciones fueron menos eurocéntricas que el universalismo que había prevalecido hasta el momento. Las aperturas comenzaron por cambios en los Sapitinib paradigmas de actualidad y llegaron a influir en la forma como se entendió el carácter universal de la literatura. Las políticas editoriales universalistas que fueron paradigmáticas hasta mediados de siglo, tanto las que profundizaron en raíces esencialistas (el caso de Orígenes), como la convocatoria de Sur para que el mundo de la alta cultura pasara por sus páginas, tomaron otros contornos editoriales en las nuevas propuestas.